diciembre 22, 2009

Página 18

Mi hermana siempre fue capaz de hacerme olvidar los problemas.  Su forma de tratarme me hacia olvidar las cosas que habían pasado durante el último año lo cual resultaba un sentimiento demasiado reconfortante.  Fue extraño volver a mi casa al final del semestre para ver a mi familia, no los había visto desde el fin de semana en que cumplí años.  Durante esas 48 horas que estuve ahí simplemente me mantuve en mi cuarto y salí solamente a cumplir con lo que se esperaba de mí.  No fui capaz de contarle a mi hermana lo que había pasado y ella parecía entender, ya que no toco el tema. 

Ahora, 3 meses después, atravesaba una vez más las puertas de mi casa, el hogar del pastor con una esposa abogada, una hija adolescente y un hijo gay que no sabía qué hacer con su mundo, ni cómo enfrentarlo.  En el momento en el que se cerró la puerta, mi vida quedó atrás y volví a ser el hijo de mis padres.  El hijo que no los había decepcionado en toda su vida.  El hijo que algún día se casaría y les daría nietos.  Después del semestre anterior, los tres meses que viví en casa de mis padres por las vacaciones, fueron una mentira, pero una que me hizo volver a sentirme bien.

Luis, el nuevo novio de mi hermana, se convirtió en una tortura durante las primeras semanas.  Salía y entraba de la casa a todas horas, en todo momento y su inquietud de adolescente me molestaba, en realidad, me hacía sentir un tanto viejo.  Sus preocupaciones por espinillas y como llegar a cualquier lugar me parecían superfluas y vacías.  Mi vida había cambiado tanto que no era capaz de entenderlo.  Había vuelto a mi casa con planes de no hacer nada y aislarme del mundo durante algún tiempo y, contrario a mis expectativas, termine sirviendo de conductor y chaperón a mi hermana y a su nueva pareja.  Al menos me mantuve ocupado y de esa manera logré parte de mi objetivo de olvidar a Marco.  Ese hombre que había entrado en mi vida de una manera tan repentina y que había cambia con su esfuerzo mi forma de ver el mundo.  Él, quien había desaparecido de mi historia antes de que pudiera completar lo que habíamos comenzado, dejándome sin explicaciones y sin un adiós decente en persona.

Lo terapéutico de los videojuegos desapareció en unos días.  Por alguna razón, ya no resultaba tan entretenido como antes dispararle a los muertos vivientes que me perseguían por las calles de alguna ciudad.  Cuando ya me había cansado de destruir cosas, disparar o ganar partidos de futbol en la consola o la computadora, decidí releer algunos de los libros que tenía olvidados en una repisa en mi cuarto, eso tampoco me duro mucho tiempo.  Me encontré irremediablemente atrapado en mi cuarto, oyendo música y evitando a todos los miembros de mi familia y todo era perfecto hasta el día en que Luis llegó a tocar la puerta de mi habitación.  Por alguna razón en el momento en el que me dijo que era él, alcance la camiseta más cercana y no pude evitar verme en el espejo mientras me dirigía a la puerta.  En realidad no me llamaba la atención que el novio adolescente de mi hermana me viera sin camisa, el espejo, no estaba muy seguro de porque lo había hecho.

“Mae, disculpe que lo moleste, pero ocupo hablarle de algo importante, ¿puedo entrar un momento?” – Me sorprendió que fuera tan cortés, en realidad nunca le había puesto mucha atención cuando salía con mi hermana y me tocaba “vigilarlos”.  En ese momento recordé que siempre se portaba bien con ella, siempre era caballeroso y parecía estar genuinamente enamorado de ella, eso me hizo recordar a Marco y la forma en la que me trataba.  Me hice a un lado y lo dejé pasar, era lo menos que podía hacer.  Camino hasta mi escritorio viendo absolutamente todo lo que había en mi cuarto, mientras yo me avergonzaba un poco por la ropa interior sucia que había olvidado recoger del suelo durante toda la semana.  – “Siempre pensé que su cuarto sería mucho más desordenado,” – dijo volviéndome a ver- “yo tenía la impresión de que los genios son mucho más extravagantes, pero esto está mucho más ordenado que mi cuarto y, definitivamente, tiene menos ropa en el piso, al menos en este se puede caminar”.  – ¿De qué rayos estaba hablando? A mi sinceramente no me interesaba saber sobre su cuarto o su vida, y no podía esperar a que se fuera. – “¿Genio? Yo no soy ningún genio, simplemente soy una persona normal”. – Eso pareció extrañarle un poco, puesto que volvió a revisar rápidamente mi cuarto con la vista. –“uhm, mae, eh… no cualquiera es capaz de estudiar lo que usted estudia y mucho menos de ser de los 10 primeros de su generación y aun asi irse de fiesta y disfrutar de la vida, al menos yo, no podría”.  – No pude evitar sonreír, este tonto de quince años me había elogiado y parecía estar más al tanto de mi vida de lo que yo creía, mi hermana definitivamente tenía que hablar de mí más de lo que yo pensaba.

“¿Mae Luis que puedo hacer por vos?” – Ocupaba captar su atención, mientras menos evaluara mi cuarto, mejor para mí, me sentía un poco incomodo y comencé a lanzar la ropa interior contra la pared con mi pie.  “Eh, mae, me gusta mucho su hermana y sinceramente no me gusta verla tan preocupada por usted.  No sé qué fue lo que paso, pero creo que fue algo malo y creo que tengo una manera para resolverlo.  Bueno, quizá no resolverlo del todo, pero si mejorar un poco.” – Mi cara tiene que haberlo confundido porque inmediatamente me miro un poco extrañado – “Quizás no debería meterme en tus problemas, solo piensa que tu hermana también está un poco mal por lo que pasa, y deberías tratar de sentirte mejor, aunque sea por ella.”  - “¡Yo creo saber qué es lo mejor para mi hermana y no ocupo que un chiquito de 15 años me venga a decir lo que el opina que debería hacer!” – “Mae no se altere, yo simplemente quería que supiera que lo que sea que le esté pasando está afectando también a su hermana, y sorry pero lo que le pase a Meli es también asunto mío, soy su novio, ¿recuerda?  Asi que sí, creo que tengo derecho de querer ver a mi novia contenta con las cosas de su vida.  Perdón si no le gusta, pero solamente quería decirle que estoy preocupado por usted, porque aunque no se dé cuenta, me cae bien y ha sido un mae tuanis conmigo durante este mes que ha estado aquí.  Perdón por joderle su perfecta vida.  Creo que me voy, ciao.” – La cortesía había desaparecido, creo que gritarle no fue la mejor opción para tener una buena relación con el novio de mi hermana.  El momento que siguió fue uno de esos que transcurren en cámara lenta, uno de esos en los que sientes pasar toda una vida, fueron 10 segundos para que llegara a la puerta, 5 pasos desde el lugar donde estaba de pie, 4 palabras que cambiaron esas vacaciones. – “Mae, perdón, quédese, porfa…” - Una sonrisa que cambio el futuro.


“Supongo que en el fondo siempre lo supe, porque nunca me sentí realmente a gusto en mi propio lugar, en el destino que mis papas quieren para mí.  Nunca me vi como el hombre de familia que va a ver a sus hijos en el partido semanal de futbol o al ballet o a cualquiera de sus otras cosas.  Y ya cuando lo pienso mejor, en realidad nunca me sentí a gusto con una mujer sosteniendo mi mano en la oscuridad.  Cuando le di el primer beso a Marco finalmente me sentí completo.  Por primera vez sentí como todo en mi mundo se encontró en su lugar y todo fue perfecto por un instante”. – Luis y yo teníamos casi dos horas de estar hablando sin parar en mi habitación.  Después de discutir video juegos, libros, música y la vida en general, al final se había atrevido a preguntarme cuando me había dado cuenta.  Era la primera persona que me lo preguntaba.  La primera persona a la que parecía intrigarle toda la historia y yo me sorprendí al darme cuenta que me sentía extremadamente cómodo compartiendo la historia con él.  Patty, Gerardo y Meli nunca me lo habían preguntado y ahora aparecía este niño frente a mí y comenzaba a cuestionarme cosas de mi pasado que nunca me había preguntado nadie más.  Me sentía bien al contárselo, ocupaba que alguien me escuchara, que alguien me entendiera.  Y ahora aparecía este niño que me iba a ayudar de tantas y tan distintas maneras.

Las vacaciones terminaron mucho más rápido de lo que me esperaba.  Antes de darme cuenta me encontré empacando las cosas para regresar a la universidad.  Ese semestre comencé a vivir con Patty, fue un cambio importante en mi vida, poco a poco nos fuimos convirtiendo en una familia.  Melissa y Luis siguieron saliendo durante algunos meses y, mi cuñado se convirtió en mi confidente y en otra razón para volver a mi casa durante las vacaciones.  En la universidad me dedique a salir con mis amigos y a mi carrera.  Después de algún tiempo Marco dejo de ocupar mis pensamientos y todo volvió a ser un poco normal.

2 comentarios:

  1. Jejeje sin comentarios... Ese Luis me pone a pensar jajaja

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  2. Hola.

    La historia de Marco (así me llamo, por cierto) me parece genial. Mi mejor amiga es una "Patty", jaja, y me encanta ese personaje.

    El regalo del libro me parece lo más importante de toda la relación. Para una familia adinerada, un libro puede significar poco, y un libro autografiado por un amigo, también. Pero el hecho de que Marco se desprendiera de él porque sabía que Javi lo apresería más, es fenomenal.

    Me da un poco de asco tanto cigarro, jaja, pero también entiendo la figura.

    Del capítulo anterior a este, la atmósfera cambia muchísimo. El capítulo anterior era frío y solitario, este es más cálido, pero sin Marco... </3

    Jeje. Suerte y muchas gracias por compartir la historia.

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